Al intentar regresar a Roma en el avión puesto a su servicio no pudo hacerlo por un fallo en uno de sus motores, por lo que el Rey Felipe 6º de España le cedió el avión Falcon 900 del Ala 45 puesto a su disposición, en el que regresó a Roma escoltado por aviones F-18 del Ala 46 de Gando (Gran Canaria) en una de sus últimas intervenciones antes de ser dados de baja y sustituidos por Eurofighter.


















































